por Enric Quílez
Tras la II Guerra Mundial, muchos estrategas dijeron que, después de lo devastadora que había sido la contienda y si a esto se le añadía el arma atómica, en el futuro, las guerras acabarían siendo económicas. Abonando estas tesis, Frederik Pohl escribió un fix-up de tres novelas cortas que en España se ha conocido como La trilogía del reverendo Hake, formada por «Marte enmascarado» («Mars Masked«,1979),»Guerra Tibia» («The Cool War«,1979) y «Cual plaga de langosta» («Like Unto The Locust«,1979).
La idea conjunta de los tres relatos es que las grandes potencias en el futuro huirían de grandes conflictos entre ellas para dedicarse a una especie de terrorismo económico solapado, consistente en fastidiarse los unos a los otros con métodos más o menos expeditivos, pero que pudiesen pasar como causas naturales. Así, en uno de los relatos, los protagonistas se dedican a difundir una cierta enfermedad entre el ganado de un país vecino o bien a propagar un virus gripal que produce un absentismo laboral enorme, con las consecuentes pérdidas económicas.
¿Y a qué me ha recordado? Pues a la maravillosa gestión informativa que ha hecho el gobierno alemán sobre el tema de la Escherichia coli, echándole la culpa a los pepinos españoles y negándose, encima, a resarcirlos económicamente por las pérdidas económicas y de imagen sufridas. No digo que los alemanes lo hayan hecho a propósito, de manera planificada, pero desde luego está visto que en estos casos hay que tener mucho tino y que si no se tiene será por algo.
Y es que últimamente parece que los germanos nos han cogido ojeriza: que si el déficit, que si los españoles tenemos demasiadas vacaciones, que si los pepinos murcianos producen cagarrinas… En fin, coincidencia o no, no he podido dejar de pensar en el inefable reverendo Hake creado por Frederik Pohl, un maestro a la hora de explicar mediante la ciencia ficción, fenómenos relacionados con la economía consumista.
El Pohl de los 50-60 era un profeta satírico de la leche. En serio, reedición en condiciones ya.