Contra la oscuridad, Iain Banks

Probablemente, Contra la oscuridad sea la peor novela de ciencia ficción de Iain  Banks. Lo que, por supuesto, no significa necesariamente que sea una mala novela. Banks es uno de los mejores autores de space opera de nuestros días y Contra la oscuridad sigue mereciendo mucho la pena a pesar de sus numerosos fallos.

Banks, como tantos escritores, tuvo una época de aprendizaje en la que gastó muchos folios escribiendo material que luego no le acabó de convencer. En el momento de triunfar con libros como La fábrica de avispas y El puente, revisó y reescribió parte de esas viejas historias. De él saldrían novelas de La Cultura como Pensad en Flebas y El uso de las armas. Contra la oscuridad fue la última novela con este origen. A partir de ese momento, Banks ya no tuvo que saquear antiguos manuscritos. Esta condición explica en parte muchos de los fallos de este libro. Demasiado largo, farragoso y prolijo. El típico alarde de un escritor novel que quiere contar demasiadas cosas y, en cierta forma, tiene algo que demostrar. Una buena poda no le hubiera venido mal. Aunque reconozco que, personalmente, no sabría muy bien por donde empezar. Hay tantas ideas y tan buenas a lo largo de la novela que es difícil decidir que dejar y que quitar. En cierta forma, Contra la oscuridad es el típico libro en el que las partes resultan mejor que el todo.

Para los habituales de Banks, en esta novela hay una serie de constantes habituales en su narrativa. En primer lugar, un buen estudio de personajes, quizá un tanto más estereotipados de lo habitual en él, pero aún así muy creíbles y llenos de sentimientos desbordados. Por otra parte, un sentido de la aventura pleno y constante que da lugar a un libro lleno de ritmo y en el que no paran de pasar cosas (muy a menudo memorables y divertidas). Por último, la ambientación. Golter resulta uno de esos planetas inolvidables, caótico, complejo y fascinante. Una especie de reverso tenebroso de nuestra Tierra, con una curiosa mezcla entre el futuro más desbocado, el capitalismo más extremo y lo medievalizante más sucio. Gadgets sorprendentes y soluciones políticas inesperadas (las Tierras Embargadas, los Reyes Inútiles) son otras de las maravillas de éste es su libro.

En el debe hay que señalar una cierta sensación de inconsistencia, de no saber muy bien a dónde se va. Pasan demasiadas cosas y, muy a menudo, la montaña rusa en la que Banks nos embarca no acaba de tener mucha lógica ni sentido. Hay demasiadas escenas que están ahí porque sí, porque molan y punto, pero que, aunque divertidas, no dejan de ser bastante gratuitas. Por supuesto, si uno quiere exotismo a raudales, acción desbordante y tiros y muertos a mansalva sin romperse la cabeza en demasía, esta, sin duda, es su novela.

Lamentablemente en este caso, también hay que hablar de la traducción. Contra la oscuridad es, en muchos aspectos, un libro bélico. Protagonizado por mercenarios, y en el que eje de la trama se basa en la búsqueda de un arma exótica y única. En semejante tipo de narraciones hay un cierto fetichismo armamentístico, un tanto infantil y pueril, para qué negarlo, pero que si no se traduce de forma adecuada da lugar a más de una confusión. De acuerdo que el inglés no ayuda especialmente; gun puede significar lo mismo pistola, que fusil o que cañón (machine gun sería ametralladora, muy prácticos los anglosajones). De ahí que en muchos casos haya que estar atento al contexto para saber si un protagonista está manejando un arma u otra y así no crear situaciones absurdas o ridículas. Por ejemplo, el calibre ayuda; un acorazado con una torreta triple con pistolas de 40 centímetros resulta ridículo, con cañones la cosa tiene algo más de sentido. Estos fallos son constantes a lo largo del libro. Algunos considerarán que es una molestia menor; a mí me resultan especialmente irritantes porque denotan falta de interés. Si, como es el caso, las construcciones gramaticales y sintácticas son correctas pero falla el vocabulario específico de un tema concreto, siempre tengo la sensación de que el traductor no ha hecho bien sus deberes y ha preferido hacer un trabajo pasable antes que un buen trabajo. Lo grave es que a lo largo de toda la novela la búsqueda de la última de las pistolas vagas (lazy gun en el original, y, lo siento, pero esta traducción tampoco me parece la mejor), es un tema de una importancia suma, y cuando uno llega a la descripción de la famosa lazy gun se da cuenta de que se trata de un arma de gran porte y pensada para disparar desde la cadera. No sé, pero me da que eso una pistola no es.

Y por último, cómo no, la Factoría de Ideas no podía defraudarnos… En este caso no hay erratas, pero sí un tamaño de letra diminuto que se puede llegar a convertir en un suplicio para más de uno. Cierto que el libro ya resulta bastante gordote tal como ha quedado en español, pero la próxima vez deberían de adjuntar una lupa con cada ejemplar. Ayudaría.

5 comments

  1. Totalmente de acuerdo con tu crítica, es la novela de cf más floja de Banks con mucha diferencia, no deja de ser una especie de Patrulla X (época liderazgo de Tormenta) correteando de aquí para allá detrás de un mcguffin con la excusa de satirizar las religiones organizadas.

    Pero como bien dices tiene pasajes memorables que merecen la pena por los seis créditos que cuesta ahora la novela; la visita al planeta del árbol gigante y todo el asunto del rey (no recuerdo ahora los nombres, sorry) quizá sean las páginas más graciosas que le he leído a Banks.

  2. Es la única novela de Banks que he leído, Joda, si esta es la peor, como serán las buenas…. No sé, yo siempre he leído críticas poco elogiosas de esta novela, pero a mí, desde luego, me encantó: La trama de fondo es superenrevesada, el personaje principal ( esa aristócrata devenida en mercenaria y delincuente profesional) es fascinante y su melancolía por el pasado perdido totalmente creible y contagiosa…, el escenario, con esa aventura genial en el Planeta Arbol o la Ciudad Androide y la cazería de los protagonistas, es, sin duda de lo mejor …. , y el Sistema Golter, hipertecnologizado y ensimismado en medio de la Nada Cósmica, permanentemente envuelto en un oleaje de revoluciones y contrarevoluciones, de movimientos políticos frenéticos y cuasi histéricos que permita a sus habitantes olvidar su condición de malditos nacida de ser los pobladores del último sistema solar que alienta en alguna parte de esa Gran Pantalla de Vacío Oscuro que les rodea por todas partes y que se confunde con el Infinito…. Ya digo, a mí me parece super super recomendable… Bueno, un abrazo y feliz verano. Victorderqui.

  3. «correteando de aquí para allá detrás de un mcguffin»

    Y a mi que es frase me parece la sinopsis de «Pensad en Flebas», supuestamente una de las mejores obras del autor. La verdad a mi me parece una novela bastante tipica de Iain Banks, lo mismo podria transcurrir en el universo de la cultura la verdad…

  4. Siento no estar de acuerdo, no voy a ponerme ahora a cantar las virtudes de la Cultura respecto a libros como este. Sí que es verdad que «Pensad en Flebas» también tuvo como origen una de esas novelas desechadas por Banks y reescrita pero, en mi opinión, es infinitamente mejor que «Contra la oscuridad» y, por supuesto, lo del mcguffin sería discutible, pero, desde luego, esa afirmación no se sostiene en los demás libros de la Cultura.

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